miércoles, 9 de octubre de 2013

MAÑANAS un microrrelato de MANUEL VALDERRAMA DONAIRE




Como cada mañana, cuando Carmen se asoma a la ventana ve la calle dividida en dos franjas imperfectas. A un lado queda el irregular camino trazado por las sombras proyectadas por las casas de enfrente. Al otro, esbozada por el pincel del sol, la franja iluminada del lado de su casa. El viejo Dimas no tarda en pasar apoyado en su bastón. Carmen sabe que el día se despierta frío cuando él la saluda del lado de su ventana, iluminada por los débiles rayos de luz que encalan su fachada. De igual modo que adivina los días de calor si Dimas se cobija en la parte umbría de la calle, interrumpiendo apenas su lento caminar con un movimiento de la mano libre a modo de saludo.

Este año han sido pocos los días que el viejo Dimas ha pasado por el lado de sombra. El año que viene Carmen no verá pasar a nadie cuando se asome a la ventana.

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